Hace ya mucho que abandoné el ganchillo, y aunque estoy intentando recuperar esa afición, todavía se me resiste, pero bueno, poco a poco y de vez en cuando hago un guiño a esa labor que me robó en su día el corazón y que además de buenos y bonitos recuerdos, me trae una imagen a la mente, un suspiro en el corazón y una sonrisa a mis labios.....
Como prueba de mi pasado ganchillero quiero compartir el gran culpable de que abandonara este pequeño arte, eso sí, ya cansada y con una muesca en el dedo índice de mi mano derecha...

